domingo, 30 de marzo de 2014

7 Filósofos que pueden cambiar tu manera de ver la vida


Una entrega con siete pensadores para ver la vida desde otros ángulos


La vida es jodida. Esa es una verdad universal y nadie necesita para verlo ninguna escuela de pensamiento o tradición filosófica. Aunque intentar disfrutar un poco más de la vida y vivir mejor, ha sido una de las vías de investigación de la filosofía durante milenios. Pero, lo cierto es que muchos intelectuales y grandes filósofos son tan depresivos y mustios que no parece haberles servido para mucho enfrascarse durante tantos años en volúmenes enciclopédicos. La filosofía hay que aplicarla al día a día, ese es el paso que lleva del conocimiento a la sabiduría.

1. El maestro Po de la serie Kung Fu.

Seguro que piensas:”vaya fricada ese tipo no es real salía en una serie de TV”. Sí, es verdad. Pero ¿Fueron Jesucristo o Lao-tse reales? Puede que sí o puede que no, lo que importa son sus ideas, más allá de los personajes o las instituciones.

El caso es que el maestro Po, que era ciego, siempre estaba meditando ante una cascada de agua que había en el monasterio Shaolin donde vivía Kwan Chan Kein, el personaje de Carradine, cuando este era joven (sino lo recuerdas, era el pequeño saltamontes). ¿Y qué decía este tipo te preguntarás? Pues el viejo maestro Po, es un arqueotipo genial para ejemplificar el mensaje y la filosofía del Budismo Zen ante la vida. ¿De qué se trata? Pues viene a ser como el Budismo de toda la vida, pero sin rollitos de parafernalia, dioses, ni historias pseudoreligiosas y trata de ser una vuelta a los orígenes de la practica. Propone dos cosas: meditación e intuición como bases para adquirir un grado de armonía con la naturaleza que nos permita ser felices. Pero, nadie mejor que él para explicarlo: 

 

 Si te ha gustado en pincha aquí para ver todos los capítulos de la serie.



viernes, 28 de marzo de 2014

Slackline:vacilando a la gravedad


Miles de practicantes de este deporte se cansaron de tener los pies en el suelo y se dedican a tentar a la física desde todo tipo de parajes espectaculares

Dos dedos de ancho y quince metros de largo: esa es la longitud de esta cuerda de nailon sobre la que los practicantes de Slackline nos proponen dar saltos y cabriolas circenses. No hay que echarse atrás, es más fácil de lo que parece. Cuando empecé a practicar con esta fina y estrecha línea, pensaba que la vida ya era suficientemente complicada como para jugarme el cráneo dando saltos en una cuerda suspendida en el aire. Pero, después de un tiempo, he de reconocer que echar un pulso con la gravedad (y con el agravante de pesar unos kilos de más) es jodidamente divertido. 


jueves, 27 de marzo de 2014

Un par de amigos taiwaneses inventan bicis que incorporan impresoras 3D


Dos colegas de  Taiwan inventan un laboratorio móvil para convertir la basura en arte


Los inventores de este artilugio, Kamm Kai-yu y Matteo Chen, decidieron crear un instrumento que revertiera “la basura en arte” en un intento por “generar un cambio de consciencia” dentro de una sociedad que parece habituada a “desechar todo sin dar una segunda oportunidad a los productos”. El invento funciona así: la gente lleva los plásticos reciclables al chiringuito móvil que tienen este par de colegas taiwaneses, éstos convierten el plástico en tiras y finalmente en polvo, que utilizarán como “tinta” para su impresora 3D. Sus creadores dicen que pueden crear casi cualquier motivo decorativo o artístico con su laboratorio portátil, pero que lo más demandado por la gente son medallones y amuletos protectores.

Dos tipos, una idea y ganas de ponerse a currar para cambiar el mundo. Parece que poco más le ha echo falta a este par de trabajadores de una empresa de diseño taiwanesa para poner en marchar un proyecto que aspira a promover un cambio de percepción entre la gente de la isla asiática. “Queríamos hacer algo para acercar el reciclaje a la gente y para demostrarles que todo tiene un segundo uso, una segunda vida”, reconocen sus creadores. Para ellos, el verdadero motor del cambio no está en las grandes corporaciones sino en la gente de a pie, de la calle. “No teníamos más que nuestras dos manos y ganas de hacer algo interesante por nuestra comunidad, rematan al describir un producto con el que esperan demostrar a los demás que “la evolución tecnológica también es cosa de la gente corriente, no solo de los grandes proyectos de las multinacionales”.

sábado, 22 de marzo de 2014

Homenaje a un par de héroes olvidados de África


Africa es un terreno olvidado del cuál apenas nos llegan ecos. A veces ni de sus héroes escuchamos historias y permanecen olvidados en el polvo de la historia.

De África olvidamos hasta a sus héroes. Apenas recuerdo un par de historias en todo el continente: el entalegamiento del pobre Mandela durante casi tres décadas y el brutal asesinato del cañero SteveBiko. Ambos casos son del apartheid en Sudáfrica ¿Pero que pasa con el resto de ese continente de 53 países, donde se hablan más de 1.500 lenguas y debe haber de todo (incluso cuevas con pterodáctilos por allí perdidas, fijo) ¿Hay más historias de tipos revolucionarios y contestatarios que dieron caña por allí? ¿O hasta ese recuerdo le han machetado los corpo-estados occidentales?.

De entrada los occidentales no tenemos más referentes heroicos que los grande tiburones de la pasta o un puñado de tipos disfrazados que van repartiendo justicia en un mundos fantásticos. Es verdad que si nos suenan algunos ejemplos mundiales como los del Che Guevara, Ghandi o el Dalai Lama. ¿Pero y África?.

 ¿Cuáles han sido sus personajes más carismáticos? Mirando por allí he encontrado un montón de historias interesantes, como la de un tal Thomas Sankara. Un tipo muy pintoresco de Burkina Faso que tocaba en una banda de jazz e iba todo el día en una bicicleta raída y a quien se le consideraba como el “Che Africano”. Como presidente de este país centroafricano, dejó de pagar la deuda externa y eliminó todos los privilegios de la corrupta clase política del país (los viajes en primera clase, los coches oficiales...).

Además plantó enormes bosques para detener el avance del desierto del Sahel y empoderó enormemente al género femenino en un país tremendamente machista. En el día mundial dedicado a la mujer (08 de marzo), obligó a todos los hombres a acudir al mercado para saber cuánto cuesta un kilo de arroz, para que se dieran cuenta de lo jodido que era poner un plato encima de la mesa. No duró mucho. No gustaba a los franceses y los americanos los tenían por comunistilla así que se aliaron con sectores descontentos dentro de sus propias filas y se lo cargaron. Otro tipo interesante fue Patrice Lumumba que estreno el cargo de Primer Ministro en el Congo tras la independencia de este estado de la tutela belga. Trató de implementar en su país una política anticolonialista y panafricana así como de nacionalizar los vastos recursos naturales del país. Mal asunto para él y el Congo. Poco después, la antigua potencia invasora, Bélgica, descontenta con sus reformas, desestabilizó el país y consiguió que la región de Katanga (donde están la mayor reserva de minerales) se escindiera del país.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Putin nominado al Nobel de la Paz


El presidente ruso fue nominado para el prestigioso galardón que concede la Real Academía Sueca. Se suma así a una lista de villanos como Hitler o Mussolini que también optaron al premio.

No, no es una broma. Aunque difícilmente podría serlo ya que nadie se lo creería, pero ha pasado. El muy poco democrático “presidente” de Rusia (por no llamarle Zar), Vladimir Putin, ha sido hoy sorprendentemente nominado al Premio Nobel de la Paz. Se trata de una decisión asombrosa porque no se le conoce vena humanitaria a Putin, más allá de sus compadreos con sus compañeros del KGB (antiguo servicio secreto ruso) mientras bebe vodka o de sus curiosos montajes fotográficos en los que simula ser un encantador de animales (en el último se montó un show bastante original para simular que apaciguaba a un bebe de leopardo).

Pero claro, me pongo a pensar en las cosas que sé de Putin (que seguro que son pocas) y me sorprendo pregúntandome como la Real Academia Sueca puede nominar al Nobel de la Paz a un tipo que hace poco más de diez años mandaba masacrar a poblaciones enteras durante la Guerra de Chechenia; a quien no le tiembla el pulso para cepillarse a periodistas como Anna Politovskaya o enviar a Sibería a quien se le ponga bravo. Pero, claro, supongo que lo que más debe pesar, como siempre en la vida, son los actos recientes, y en ese caso, claro está, debe influir mucho la decisión de Putin de vetar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la intervención internacional en la Guerra Civil de Siria en la que ya han muerto más de 120.000 personas. 

La clave debe estar en lo criterios de elección para dar este premio. Si también fueron nominados al Nobel de la Paz, grandes malvados de la historia como Hitler, Mussolini o Stalin, también parece que Putin pueda cumplir con los requisitos. Pero, que no se confíe: para estar a la altura del galardón hay que liarla mucho, como ya hicieron otros ganadores de este beatífico galardón, como el expresidente estadounidense Richard Nixon y su secretario de estado Henry Kissinger, conocidos por ser los arquitectos de la guerra de Vietnam (entre otras maldades).