viernes, 29 de agosto de 2014

Hassan, 'el viejo de la montaña' o como manipular mentes a través de los estupefacientes, el erotismo y los ritos



Hassan-i Sabbah era un tipo muy listo y vil: conseguía que otros matasen por él —y frecuentemente murieran a sin la menor vacilación— para poder desarrollar su agenda ideológica y sus motivaciones religiosas. Era el líder de la conocida secta de los Haschaschin, guerreros legendarios, fumadores del mejor hachís de oriente y meras marionetas en manos de Hassan, quien los recogía cuando eran huérfanos en las callejas de Persia (actual Irán) y les lavaba el cerebro con dosis alucinógenas de hachís y mujeres hermosas para hacerles creer que estaban en el paraíso, y que solo volverían a él cuando cumpliesen sus órdenes. 

 A Hassan se le atribuían milagros y prodigios, así como el dominio de las artes
esotéricas. 

martes, 26 de agosto de 2014

Las que probablemente son (o han sido) las peores cárceles del mundo



Hay cárceles en el mundo que son mucho más que un presidio. Penales perdidos en los rincones más oscuros y tétricos del mundo, donde el infierno irrumpe en la tierra y todo rastro de esperanza desaparece. Ese es el caos, por ejemplo, de la penitenciaria de Gitarrama, en Ruanda, donde mueren cada día 5 reclusos y se cree que se practica el canibalismo; la prisión de Tamdor, en Siria, donde te pegan un latigazo por mirar al cielo a través de los tejados sin techo, o la prisión de Drapchi, en Tíbet, donde los cárceleros obligan a los prisioneros a jugar a la temida 'ruleta rusa' con un revólver.

 

TUOL SLENG (S-21), Camboya: el horror de los jhemeres rojos


Tuol Seng era el nombre de la prisión de máxima seguridad ideada por el régimen camboyano de los Jemeres Rojos en la capital del país, Phonm Penh. Antes de la revolución del Pol Pot, fue un instituto, pero después de la instauración de este régimen de corte comunista en 1975, se convirtió en una de las peores prisiones de la historia: las ventanas se tapiaron, el patio se lleno de alambradas y las aulas se convertieron en galerías de celdas y salas de tortura.

Casi todo los que entraron en ella, no volvieron a salir. Según los archivos del Museo del Genocidio de Tuol Sleng, cerca de 30.000 camboyanos pasaron por las mazmorras del centro de tortura en los cuatro años que se mantuvo activo. Sólo siete consiguieron sobrevivir. 
 
Si quieres ampliar, este es un magnífico artículo sobre la prisión del Tuol Seng: http://goo.gl/Zt9U5C 

viernes, 1 de agosto de 2014

5 Personajes llenos de ingenio que le plantaron cara a las circunstancias más chungas


Esta es la inspiradora historia de cinco personajes que desafiaron a la pobreza y a las circunstancias para ayudar a los demás y crear un mundo más accesible y amable. Es el relato del niño que 'estudió' ingeniería en un vertedero de Sierra Leona; del hombre que consiguió parar en parte el avance del desierto del Sahel o del filipino que convirtió su casa en una biblioteca pública para que las gentes de un arrabal de Manila pudieran leer. 

Yacuba Sawadogo: el tipo de Burkhina Faso que echó un pulso con el desierto – y ganó–
 
Cuarenta años lleva Yacuba Sawadogo subido a su humilde motocicleta, recorriendo el desierto las estribaciones del desierto del Sahel para intentar recuperar las tierras que el desierto devora. Todos los tomaban por loco, pero casi medio siglo después ha conseguido recuperar más de tres millones de hectáreas de terreno desértico en ocho países del Sahel y convertirlas en terreno de cultivo. 

                   Yacuba con su 'burra' manteniendo a distancia al desierto.