lunes, 13 de junio de 2016

20 maravillosos murales limeños para reconectar con la vida

La llaman Lima la gris, Lima la triste, por su cielo perennemente encapotado; por sus mañanas esculpidas en bloques de niebla. Por sus realidades como bloques de concreto (cemento). Y, sin embargo, ¡qué joyas del arte urbano están veladas en sus millones de muros! Que llamaradas de color aparecen sin avisar, maquillando el alma de esta metrópolis de 10 millones de personas. Que se entrelazan cada día bajo el rodillo de un tráfico infame y el rico mundo de las culturas andinas.


Es precisamente ese mundo precolombino y su amor por la madre Tierra el que parece abrirse paso entre las grietas de la ciudad. Como si fuera destello inca que amenaza con cubrir los grises muros de Lima para resucitar el alma del imperio andino. Lo hace a través de maravillosos murales, que nos muestran al ser humano y su relación con la naturaleza a través de perspectivas totalmente rompedoras. Prepárate para un viaje hasta las raíces de la vida a base de arte en estado limeño. 


Pachamama vista a través del espejo del inconsciente
La mayoría de murales limeños se centran en la relación de los pueblos andinos con la Tierra y el universo. Ponen el foco en un potente imaginario chamánico, en el inconsciente colectivo o en coloridos mundo enteógenos, creando ventanas a 'otro mundo' en los muros de la capital peruana.


Ventanas para volver a la naturaleza
Lima es una inmensa maquina que engulla tierra y arena, y a cambio devuelva cientos de casas. Su ubicación en un territorio inhóspito y desértico, sumada a su inmensa población, quiebra el recuerdo de la naturaleza entre sus gentes. Hasta que su memoria resurge entre estos tatuajes urbanos.  


Desde las junglas amazónicas a la jungla de asfalto
Muchos de los graffittis urbanos de la capital peruana muestran el rico imaginario animista de los pueblos amazónicos. Hay figuras animales que parecen deslizarse por el asfalto con el mismo sigilo y precisión que emplearían en los bosques forestales. Son sombras de color en el tapiz urbano.


Recuerdo del pasado en el presente futuro
El arte urbano limeño crea un vínculo con una rica cultura ancestral que se no tiene mucha presencia en el mundo actual. Parecen diapositivas que se intercalan en el tejido del presente para recordar de manera elocuente el rico pasado cultural de la América precolombina.


Rastros de una identidad quebrada
Son un testimonio del convulsa etapa de la dictadura militar (1968-1979) que causó estragos como en la mayoría de países latinoamericanos. Muchos de los murales limeños son un testimonio vivo e impactante de los opresivos días de la dictadura de Velasco, y sus efectos en la población peruana.  



Punto de vista enteógeno
Muchos de los murales respiran a través de la visión enteógena de los pueblos peruanos. Famosos por su uso sacramental del Ayahuasca y el cactus San Pedro, los peruanos han desarrollado un arte panteísta, donde se exploran las fronteras internas y externas del ser humano.


Los incas siguen vivos
El poder de los incas y su rica cultura sigue viva en las paredes limeñas. Desde su ya cada vez más lejano imperio (1438-1533), siguen gobernando el espíritu de los peruanos. Y lo hacen, desde decenas de murales desde los que muestran la criptográfica dimensión de su gran cultura.


Fin de la discriminación
También, llaman a la igualdad de trato entre todas las etnias que forman el tejido limeño. Del que muchas veces, se ven perjudicados los inmigrantes andinos, los pobladores de la selva o las gentes más humildes, en detrimento de los descendientes de los colonizadores y los más acaudalados.


Toque de atención a la Iglesia
La Iglesia tampoco escapa a la muñeca de los graffiteros limeños. Sus dedos mojados de tinta crean recordatorios explícitos en la carne de la ciudad sobre las terribles consecuencias del énfasis evangelizador de los padres misioneros. Y su cruzada contra las creencias andinas y quechuas.


¡Enciende ese ritmo!
La cultura musical peruana muestra una interesante convivencia y fusión de ritmos melosos caribeños, tristes baladas 'rompevenas', música instrumental, y potentes ritmos afroperuanos. Sin duda alguna, la música es la corriente silenciosa que da vida al día a día en Lima.


Que el concreto no te robe el alma
Es una ciudad dura y puede llegar a ser demoledora. Sus 10 millones de habitantes juegan una suerte de partida mortal con el tráfico y el smoog que invade regularmente la ciudad. Ante tal tesitura, el arte se ha vuelto en una válvula de escape para escapar mentalmente de esta macro urbe.


El amor, receta de supervivencia
''Llama el amor la noche limeña, porque sus días son descorazonadores'', esta cita anónima refleja muy bien la onda amorosa que hay en la capital peruana. El malecón de la playa está lleno de enamorados, y no es difícil encontrarse a decenas de parejas en sus parques y plazas.  



Todos somos pasajeros
Como reza este mural de Elliott Túpac, "todos somos pasajeros". Inquilinos de este planeta, con la responsabilidad de velar por él, y no convertirlo en una cáscara vacía de vida. Han sido las manos de este genial graffitero, las que han engalanado las mejores paredes de la capital peruana.  


Homenaje a la voz de latinoamérica
Las calles de Lima exudan notas de color en homenaje a Mercedes Sosa, ''la negra''. Las letras de esta cantautora argentina, centradas en los más desfavorecidos y en las injusticias de América Latina, calaron hondo en la cultura peruana. Y dejaron un recuerdo imborrable por toda la ciudad.



Los andes en el corazón
Millones de limeños siguen teniendo a los andes en el corazón, a pesar de haberse aposentado en Lima. Son los muchísimos emigrados desde las poblaciones de esta gran cordillera a la capital. Que caminan sobre el gris hormigón de la megalópolis, con el corazón puesto en las montañas.






Homenajes al perro sanador
El Kaclla, en qechua, o perro sanador, es el perro patrio peruano y sus mística apariencia recorre los muros de la ciudad, como si se deslizara entre dos mundos. Idolatrado por los Incas, este perro sin pelo se ha convertido en uno de los signos de la mesoamerica anterior a la colonización española.  


         

La hoja de Coca, el gran legado cultural andino
La hoja de Coca, y su empleo ya sea mascado o en té, es uno de los legados culturales andinos que más pervivencia tienen en la cultura limeña y peruana actual. Es un recurso natural empleado en su medicina tradicional para males estomacales, reumáticos, circulatorios, anímicos e inmunitarios. 



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