lunes, 12 de septiembre de 2016

La mayoría invisible de Korogocho, Kenia


Hay algunas realidades que no conocemos a pesar de que implican la vida de cientos de miles de personas. Sus voces no se escuchan desde el centro de las ciudades: están silenciadas y olvidadas bajo el ruido de los coches, de las industrias y del vaivén de los ciudadanos. Se trata de los Barrios Bajos o Chabolas (slum en inglés), un tipo de asentamiento humano marginal, poco salubre y frecuentemente formado por personas excluidas socialmente.

En Kenia, Amnistía Internacional utiliza la definición "la mayoría invisible" para definir los 2 millones de habitantes de barrios pobres en el país. Son una mayoría invisible y silenciosa de personas que viven en condición de higiene dramática y pobreza extrema. ¿Cómo puede la gente vivir así a pocos metros de la ciudad?




Korogocho es el cuarto mayor barrio pobre de Nairobi, después de Kibera, Mathare Valley y Mukuru Kwa Njenga por el nùmero de habitantes, según el censo del gobierno de 2009. Korogocho es un término swahili que significa "lleno de gente hombro a hombro." Muchas personas simplemente se refieren a esta área como "Koch." Se encuentra ubicada en la División Kasarani, al este de Nairobi, a unos 11 kilómetros del distrito central. El barrio abarca 1,5 kilómetros cuadrados; antaño eran una tierras fiscales originalmente vacías, que fueron ocupada por los inmigrantes rurales que llegaron a la ciudad durante la década de 1970.

Korogocho se caracteriza por el hacinamiento, la falta de infraestructuras básicas como carreteras, servicios básicos inadecuados, como la educación y la salud, el saneamiento, y la violencia de género. Las carreteras son intransitables durante los periodos de lluvia, y con mucho polvo en los otros períodos. Los desechos humanos y la basura ensucian las carreteras y los desagües. Al igual que muchos otros asentamientos informales situados en tierras del gobierno, Korogocho adolece de una notable falta de seguridad; especialmente para las mujeres, ancianos, y otros sectores sociales que sufren marginación.



Dieciocho grandes barrios pobres se enumeran en Kenia; el más grande es Kibera, que rodea la capital Nairobi, donde viven 1 millón de personas.

Al caminar alrededor de Korogocho no se puede pasar por alto el gran número de infantes, que deambulan por sus veredas. Muchos niños de la calle huyen aquí para escapar de redadas de la policía en Nairobi, y encontrar un escondite en el barrio. Otros nacen en el barrio. La tasa global de fecundidad en Korogocho es de 3.7 hijos por familia (más baja que el promedio nacional de 4.6) pero más alta que el promedio de Nairobi, que es de alrededor de 2.7 hijos por mujer.

Con una esperanza de vida en unos 39 años, la tasa de dependencia de los jóvenes es alta. Lo que significa que hay una proporción muy grande de jóvenes dependientes de las personas en edad de trabajar. El desempleo es rampante; especialmente entre los jóvenes que carecen de la educación y las habilidades necesarias para encajar en el mercado de trabajo. La mayoría de ellos están desesperados por ganarse la vida participando en operaciones ilícitas e ilegales. Muchos de los jóvenes que viven en Koch son pilotos de boda boda.

La gente encuentra cada vez más dificultades para salir del barrio:  se ven obligados a permanecer allí, ante la ausencia de una alternativa viable. Es en este contexto, que la inseguridad se ha convertido en un grave problema: los casos de violación están en aumento; aún cuando se desconocen las cifras reales, ya que los crímenes no siempre son reportados, pues las denunciantes se expondrían a una venganza, en muchos casos letal. Existe la necesidad urgente de encontrar una solución a este problema.

Un megáfono para el pueblo
Ante la situación descrita, se plantean varias cuestiones: ¿Cómo dar voz a las personas que viven en Koch? ¿Cómo utilizar la creatividad y la comunicación para abordar los problemas sociales como la pobreza, el desempleo, la falta de educación y oportunidades laborales y la violencia? Lanzada en junio de 2006, el equipo de KochFM se describe a sí mismo como "la primera radio guetto en Kenia" – se trata de una estación de radio propiedad de los jóvenes del barrio marginal de Korogocho y está dirigido por la periodista Doreen Mwasi.

Koch FM emite en un radio, con alcance de 2 kilómetros en la banda de frecuencia de 99,9 MHz, y pretende alcanzar a una audiencia potencial de alrededor de 500.000 personas. La estación transmite en kiswahili e Inglés desde las 06 a.m. hasta las 10 p.m. a diario. Transmite el reggae y la música local; además de las noticias. Más allá de cuestiones de gobierno, Koch FM se ocupa de temas ambientales, cuestiones de de género, sociales, y otros temas que son de interés para la comunidad. También hay, a cargo de una reportera local, programas específicos para las mujeres. Todos los programas han de ser entretenidos a la vez que educativos. La estación también trabaja en estrecha colaboración con los artistas locales mediante la difusión de sus artículos y la celebración de espectáculos en vivo al aire libre.




Koch FM electrifica la vida publica de Korogocho y da ritmo a sus calurosos días.

La población del barrio de Korogocho denuncia su exclusión en la toma de decisiones a nivel local por parte del Gobierno. Koch FM representa una oportunidad de información y participación.  El principal reto para la emisora es el establecimiento de normas en cuanto a los gastos de la potencia eléctrica,con un programa de recaudación de fondos creado para tal fin. Hasta el momento, la plataforma ha llegado a un público de más de 300.000 personas y se han creado  oportunidades para más de 50 artistas jóvenes en Korogocho, que actualmente están grabando y produciendo música de calidad.



Sus instalaciones son humildes pero llega a todos los rincones de Korogocho.

Miss Koch Initiative
Otro problema importante en Nairobi es la violencia de género. De carácter estructural, cobran especial importancia el analfabetismo femenino, la tasa de desempleo y la dependencia de la figura masculina (normalmente el marido). Entre el 15 y el 76 por ciento de las mujeres son objeto de violencia física y / o sexual en su vida, de acuerdo con los datos disponibles. La mayor parte de esta violencia tiene lugar dentro de las relaciones íntimas, y muchas mujeres (entre 9 y 70 por ciento) denuncian a sus esposos o parejas como el autor. Sobre la base de esta incidencia de la violación, el equipo de Koch FM comenzó la Iniciativa "Miss Koch" en 2001, para que los hombres consideren a las mujeres como seres humanos y para sensibilizar sobre el aumento de los casos de abuso sexual en el barrio. La señora Asha Abdi, victima de matrimonio forzado en su infancia,  fue la coordinadora en 2014.



Esta iniciativa busca empoderar y transmitir confianza a las mujeres de Korogocho.

La iniciativa busca proporcionar una plataforma para los jóvenes Korogocho; en particular para las niñas, estimulándolas a participar en los asuntos socio-económicos y políticos. Además de Koch FM, algunos de los logros de la iniciativa están estableciendo un fondo de educación para las niñas y un centro de recursos de la comunidad. Hasta el momento, se ha establecido un espacio para las mujeres que necesitan ayuda, apoyo o que quieren descansar y relajarse.

Más allá de todas las estadísticas y la evaluación de los proyectos, el caso de Koch FM en el barrio de Korogocho es un ejemplo de éxito, ya que esta iniciativa fue desarrollada y mantenida gracias al compromiso juvenil. Se trata de chicos y chicas que, al encontrar importantes deficiencias en las iniciativas centralizadas, deciden arremangarse y cooperar para la mejora de su barrio y de su futuro. Lo que es cierto es que hay mucho que aprender de estos y estas jóvenes.

Un artículo de Silvia Simonetta. Periodista e investigadora de horizontes lejanos; compagina su vida como corresponsal urbis et orbe con su carrera en el mundo de la Cooperación Internacional.

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